Durante el trabajo prolongado y concentrado con dispositivos, pueden aparecer molestias, sequedad y enrojecimiento de los ojos. Estos son los primeros signos de deterioro de la visión. Eliminarlos, y al mismo tiempo fortalecer los músculos de los ojos, permite la gimnasia Visual especial.
Nuestros ojos, como nuestro cuerpo, necesitan entrenamientos regulares. Pink ha seleccionado un conjunto de prácticas simples y efectivas que no tomarán mucho tiempo y traerán beneficios tangibles. Fortalecen los músculos oculares, mejoran el enfoque, alivian la tensión y la fatiga. Para sentir el resultado, intente hacer ejercicio durante 10-15 minutos al día.

Antes de hacer gimnasia, Quítese los anteojos o las lentes de contacto para no dañar la córnea. Es importante no estirar demasiado los ojos y aumentar la carga gradualmente. Y después de realizar cada ejercicio, se recomienda cerrar los ojos durante unos segundos para darles un descanso. Si tiene una enfermedad ocular, consulte a un oftalmólogo antes de realizar gimnasia Visual.

1. Presione suavemente los párpados
Este ejercicio alivia rápidamente la tensión de los párpados, normaliza la salida de líquido intraocular y ayuda a prepararse para la gimnasia Visual. En primer lugar, Lávese y seque bien las manos. Cierra los ojos, comienza a respirar profunda y lentamente. Después de eso, calienta tus Palmas frotándolas intensamente una contra la otra. Ahora presione suavemente los dedos sobre los párpados superiores y masajéelos con movimientos circulares ligeros durante dos minutos. Los dedos de la mano derecha deben moverse en sentido antihorario y la mano izquierda en sentido horario. Tal presión suave en los párpados activa la circulación sanguínea en el área alrededor de los ojos.

2. Mira afuera
Este ejercicio requerirá pequeñas pegatinas. También puede hacer tazas con un diámetro de 3-5 cm de plastilina o papel. Deben pegarse en el vidrio de la ventana. Cuando esté listo, aléjese de la ventana durante medio paso y elija cualquier elemento que se encuentre afuera. Puede ser un poste, una cama de flores o un automóvil. Luego, comience a” cambiar ” el enfoque de la vista de la pegatina al objeto seleccionado y viceversa. Trate de considerar cada uno de ellos lo mejor que pueda. Si no hay oportunidad de pararse en la ventana, intente realizar una versión ligera de esta tarea. Durante 15 a 20 segundos, mire cuidadosamente cualquier objeto que se encuentre en la distancia. Ahora transfiera la mirada a su reloj de pulsera o dedo índice colocado justo enfrente de su nariz.

3. “Dibujar” letras
Dibujar en el aire le permite relajar no solo los músculos de los ojos, sino también el cuello. Cierra los ojos e imagina tener un rotulador o un pincel de arte fijo en la punta de tu nariz. Para empezar, intente sacar varias letras en el aire, alternando su Tamaño cada vez. Algunas letras se pueden estirar en toda la pared, y otras se pueden colocar en algún objeto pequeño. Por ejemplo, en un televisor o refrigerador. En este caso, no es necesario “dibujar” con una pluma imaginaria solo letras. Puede intentar representar ocho verticales y horizontales, formas geométricas y varias ilustraciones simples.

4. Conecte la visión lateral
Adopte cualquier posición cómoda, preferiblemente sentada. Recupere la respiración suave y lenta. En la inhalación, mueva suavemente los ojos hacia la derecha, “hasta el tope”. Trate de concentrarse en lo que vio. Al exhalar, regrese la vista a la posición inicial. Ahora Mira lo más a la izquierda posible. El cuello y la cabeza permanecen inmóviles durante el ejercicio; solo las pupilas deben trabajar. Al mismo tiempo, es importante cambiar la mirada de lado a lado con la mayor amplitud posible, pero no se puede estirar demasiado los ojos. Si sienten que están cansados, descansen. Por el mismo principio, intente mirar hacia arriba y hacia abajo, luego en diagonal: arriba-izquierda y abajo-derecha, arriba-derecha y abajo-izquierda. Repita el ciclo cuatro veces.

5. Concéntrese en la punta de la nariz
Mientras mantiene la respiración profunda y lenta, mire la punta de la nariz. Concéntrese en él, cuente mentalmente hasta tres y regrese suavemente a su posición habitual. A continuación, Levante la mirada hacia arriba y mire en el interbloqueo, en el área del tercer ojo. Manténgase allí durante 3-4 segundos, cierre los ojos y vuelva a hacer el ejercicio. Después de dos semanas de sesiones sistemáticas, se recomienda aumentar gradualmente el tiempo de retraso en los puntos superior e inferior a unos pocos minutos.

6. Aprieta firmemente
Siéntese en una silla, enderece la espalda y extienda ligeramente el cuello hacia arriba. Ahora revuelva a un ritmo rápido durante un par de minutos. Los movimientos de los párpados deben ser muy ligeros. Intenta imaginar que estas son alas de mariposa. Si en una vida normal intenta parpadear a propósito con más frecuencia, los ojos se volverán menos secos y fatigados. Después de un parpadeo vigoroso, pellizque firmemente y cuente mentalmente hasta cinco. Luego levanta las cejas y abre los ojos lo más ancho posible. Este ejercicio le permite aliviar rápidamente la tensión Visual, normaliza el tono de los músculos oculares y activa la circulación sanguínea.

7. Mira a través de tus dedos

Siéntese o Párese plano, mantenga la cabeza recta. Luego, lleve las manos a la cara al nivel de los ojos y separe los dedos de par en par. Ahora comience a girar suavemente y lentamente la cabeza de lado a lado, alternativamente cerrando y abriendo los ojos. No es necesario mirar en las manos, sino a través de la “rejilla” de los dedos, en la distancia. Si se hace todo correctamente, surge la ilusión de movimiento de los dedos. Haga 20-30 tales giros. Luego descanse de 2 a 3 minutos y repita el ejercicio.

8. Enfoque la mirada
Extienda su mano derecha frente a usted y Levante su pulgar o índice. Debe estar a una distancia de aproximadamente 30-40 cm de los ojos. Concéntrese en el dedo y luego comience a acercarlo lentamente y alejarlo de la cara. Es deseable mover la mano en diferentes direcciones: izquierda-derecha, arriba-abajo, diagonal de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. La tarea principal es seguir de cerca cada movimiento del dedo y no apartar la vista de él. Al hacerlo, trate de acercar el dedo a las pupilas hasta que el patrón papilar sea claramente visible en la superficie de la piel. También se puede usar un bolígrafo acanalado o cualquier otro objeto de textura fina para entrenar la visión.

9. Estirar el cuello
Párese plano, coloque las manos en la cintura y enderece los hombros. Ahora gire la cabeza hacia el lado derecho, extendiendo el cuello tanto como sea posible. Durante unos segundos, mire cuidadosamente el codo de su mano derecha. Luego inclina la cabeza hacia abajo, cierra los ojos y deja que tus músculos se relajen. Ahora, de la misma manera, gire a la izquierda y concentre su mirada en el codo de su mano izquierda. Regrese a la posición inicial y haga el ejercicio cinco veces en cada dirección.

10. Hacer palming

La forma más fácil de aliviar la tensión es hacer palming (traducido del Inglés palm — “palma”). Adopte cualquier postura cómoda, doble las Palmas con una “taza” y cubra los ojos. No presione con fuerza los párpados — deben abrirse y cerrarse libremente. No debe haber “grietas” entre los dedos que dejen pasar la luz. No permitirá que los músculos se relajen. Para mayor comodidad, los codos se pueden colocar sobre la mesa. Trate de respirar suave y profundamente. Trate de imaginar algo agradable de la manera más realista posible. Por ejemplo, una playa desierta, una hermosa flor o un bosque tropical. Los pensamientos y los sonidos extraños no deberían distraerte. Después de cinco minutos, retire lentamente las manos, deje que los ojos se acostumbren a la luz y ábralos. Para lograr el mejor efecto, los oftalmólogos recomiendan practicar palming con música agradable y relajante.